El proceso de investigación tiene 3 etapas: conceptual, empírica e interpretativa.
Etapa Conceptual: fase donde la observación de hechos nos conducirá a la identificación y formulación del problema. A continuación se procede a la revisión de antecedentes, estableciendo un marco teórico, la base teórica del problema, la definición de objetivos, formulación de la hipótesis y establecer las variables, así como la importancia y limitaciones del estudio.
Etapa Interpretativa: fase donde se realiza la convalidación de los métodos empleados y resultados, describiendo las fortalezas y debilidades del estudio, relacionando los hallazgos con los objetivos e hipótesis, comparando los hallazgos con los de otros autores y extrayendo conclusiones.
Aun realizando un estudio muy minucioso y siguiendo cada una de las pautas dadas anteriormente, podemos encontrar errores en nuestro estudio, ya sean aleatorios (elección de la muestra), o sesgos que afectan a la credibilidad de la investigación:
Etapa Conceptual: fase donde la observación de hechos nos conducirá a la identificación y formulación del problema. A continuación se procede a la revisión de antecedentes, estableciendo un marco teórico, la base teórica del problema, la definición de objetivos, formulación de la hipótesis y establecer las variables, así como la importancia y limitaciones del estudio.
- Los objetivos definen a dónde queremos llegar con la investigación y qué queremos lograr. Se establecen 2 tipos de objetivos: generales y específicos. Donde, en ambos casos, deben ser pertinentes, concretos, realistas y mensurables.
- La hipótesis es un enunciado de las expectativas de la investigación, acerca de relaciones entre variables que se indagan. Se debe formular una hipótesis nula, donde se establece que no hay relación entre las variables, y la hipótesis alternativa, donde se establece que hay relación entre las variables, es decir, la hipótesis que quiere demostrar el estudio.
Etapa Interpretativa: fase donde se realiza la convalidación de los métodos empleados y resultados, describiendo las fortalezas y debilidades del estudio, relacionando los hallazgos con los objetivos e hipótesis, comparando los hallazgos con los de otros autores y extrayendo conclusiones.
Aun realizando un estudio muy minucioso y siguiendo cada una de las pautas dadas anteriormente, podemos encontrar errores en nuestro estudio, ya sean aleatorios (elección de la muestra), o sesgos que afectan a la credibilidad de la investigación:
- Sesgos de selección: existen sujetos en el estudio que difieren en alguna característica relevante de la población sobre la que se pretenden sacar conclusiones.
- Sesgos de clasificación: incorrecta medición de una variable, dependiendo así de la validez y fiabilidad del método utilizado para recoger la información.
- Sesgos de confusión: distorsión de las estimaciones del estudio, producidas por la distribución desigual en los grupos de comparación de una variable.
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