El conocimiento procede de diversas fuentes: tradición, autoridad, experiencia, ensayo-error, intuición, razonamiento lógico (inductivo o deductivo) y método científico. Este último aplica la deducción, la inducción y la evitación de sesgos o errores, siguiendo etapas verificables, observables, medibles y reproducibles).
El método científico de aplica a las ciencias puras o formales (la lógica y las matemáticas) y a las ciencias aplicadas o fácticas (las ciencias sociales y las ciencias de la salud).
Los problemas que surgen de las ciencias aplicadas derivan de sucesos y procesos reales. Existen dos tipos de procesos: deterministas y aleatorios. Aunque conocemos las condiciones iniciales de ambos sucesos, en el caso de los sucesos deterministas el resultado siempre es el mismo, mientras que en los sucesos aleatorios no podremos saber el resultado final, solo los resultados posibles. Basandonos en esto, podemos establecer dos modelos científicos: el determinismo, que establece que la misma causa genera siempre el mismo efecto, y el azar o aleatoriedad, que determina que un efecto es producido por múltiples causas y que cualquier variación en cualquiera de ellas, por mínima que sea, puede dar lugar a otro efecto.
Los conocimientos que obtenemos a través de las ciencias aplicadas están basadas en hechos (fáctico), transcendente, analítico, comunicable, predictivo, simbólico, explicativo, metódico, útil, verificable, claro y preciso. Aunque también presenta diversos problemas, como su complejidad, la medición, el control y la ética. Por ello se establecen unos preceptos básicos: trataremos con grupos de personas observando la distribución de las enfermedades y sus determinantes, realizando comparaciones de grupos para conocer si una característica o factor está asociada a la aparición de una enfermedad.
La ciencia enfermera se basa en el metaparadigma del enfermero, constituido por salud, persona, entorno y enfermería. Dentro de ella, encontramos la rama de investigación, basada en el método científico, donde entra en juego la bioestadística, que enseña y ayuda a investigar en las áreas de las ciencias de la vida, donde la variabilidad es la regla. Para investigar un fénomeno se debe tener en cuenta que su medición está expuesta a la variabilidad biológica del propio individuo, por lo que hay que tener en cuenta la concordancia intraobservador e interobservador, así como la repetibilidad, realizando la medición en más de una ocasión al mismo individuo.
Todos estos conocimientos sobre la estadística, residen en la historia: en el s.XVII se realizaron investigaciones cálculo de probabilidades (Pascal, Rayés, Laplace y Gaus) y en el s.XIX sobre las causas de los comportamientos de los fenómenos (Quetelet, William Farr y Florence Nightingale).
El método científico de aplica a las ciencias puras o formales (la lógica y las matemáticas) y a las ciencias aplicadas o fácticas (las ciencias sociales y las ciencias de la salud).
Los problemas que surgen de las ciencias aplicadas derivan de sucesos y procesos reales. Existen dos tipos de procesos: deterministas y aleatorios. Aunque conocemos las condiciones iniciales de ambos sucesos, en el caso de los sucesos deterministas el resultado siempre es el mismo, mientras que en los sucesos aleatorios no podremos saber el resultado final, solo los resultados posibles. Basandonos en esto, podemos establecer dos modelos científicos: el determinismo, que establece que la misma causa genera siempre el mismo efecto, y el azar o aleatoriedad, que determina que un efecto es producido por múltiples causas y que cualquier variación en cualquiera de ellas, por mínima que sea, puede dar lugar a otro efecto.
Los conocimientos que obtenemos a través de las ciencias aplicadas están basadas en hechos (fáctico), transcendente, analítico, comunicable, predictivo, simbólico, explicativo, metódico, útil, verificable, claro y preciso. Aunque también presenta diversos problemas, como su complejidad, la medición, el control y la ética. Por ello se establecen unos preceptos básicos: trataremos con grupos de personas observando la distribución de las enfermedades y sus determinantes, realizando comparaciones de grupos para conocer si una característica o factor está asociada a la aparición de una enfermedad.
La ciencia enfermera se basa en el metaparadigma del enfermero, constituido por salud, persona, entorno y enfermería. Dentro de ella, encontramos la rama de investigación, basada en el método científico, donde entra en juego la bioestadística, que enseña y ayuda a investigar en las áreas de las ciencias de la vida, donde la variabilidad es la regla. Para investigar un fénomeno se debe tener en cuenta que su medición está expuesta a la variabilidad biológica del propio individuo, por lo que hay que tener en cuenta la concordancia intraobservador e interobservador, así como la repetibilidad, realizando la medición en más de una ocasión al mismo individuo.
Todos estos conocimientos sobre la estadística, residen en la historia: en el s.XVII se realizaron investigaciones cálculo de probabilidades (Pascal, Rayés, Laplace y Gaus) y en el s.XIX sobre las causas de los comportamientos de los fenómenos (Quetelet, William Farr y Florence Nightingale).
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